Organizar el hoy, para ser tu mejor versión el día de mañana - semana 1 investigación social

 Valeria Zambrano


2 de febrero, empezó la primera clase de Investigación Social. Sin ningún conocimiento previo de lo que será esta materia, entré al salón, el B105. Me senté y guardé dos puestos a mi lado para mis amigas, suelo llegar temprano a las clases y esta no fue la excepción. El profe llegó en ese mismo instante, al mismo tiempo que mis otros compañeros y yo, los primeros en entrar al salón. El profe comenzó presentándose y como es costumbre, preguntando quién ya había visto clase con él y para sorpresa de nadie, la gran mayoría (diría que un 90%) levantamos la mano. 

Inmediatamente, el profe Cobos procedió a pedirnos que sacaramos una hoja, y yo, indagando en mis vagos recuerdos de la materia de “Teorías de la comunicación 3” en tercer semestre, dije a mis amigas “vamos a hacer lo del reloj” pensando que haríamos una actividad que ya conocíamos. No fue así, Cobos nos pidió que dibujáramos un objeto que nos representara y contara nuestra historia. Inicialmente no supe qué dibujar, sin embargo, sintiéndome presionada por el tiempo (y por el profe), dibujé lo primero que pasó por mi mente, un CD de música. ¿Por qué un CD de música? Se preguntarán (nadie me preguntó), la respuesta es que, me gusta la música y me gusta coleccionar diferentes objetos, como lo son los CD’s. Sinceramente, considero que soy una persona muy apegada a los objetos y a las personas a mi alrededor, es por eso que soy una persona bastante coleccionista.

“Melómana”, “coleccionista”, “tranquila”, “paciente”, “organizada”. Estas fueron las palabras con las que me describieron en mi grafología, así se llamaba este ejercicio, en donde, solo viendo mi dibujo, una persona al azar me describía. Nunca supe quién me describió, pero me sorprendió su gran acierto y precision. ¿Cuánto de lo que somos es visible para los demás antes de que pronunciemos una sola palabra? Aunque yo no pude analizar acertadamente el dibujo que me fue entregado, me gustó aquella actividad. 

Luego, el profe mencionó la frase “Todo comunica”, fue una frase que resonó en mi mente y recordé que una amiga colocó esa misma frase en una nota de instagram la semana pasada. Cuando vi su nota, me pregunté por qué había escrito eso, y en la clase de hoy me di cuenta del por qué y del impacto que tuvo en nosotros los estudiantes de la materia. Otra frase que tuvo un gran impacto en mí fue “Informar no es comunicar” y esta la relaciono en gran medida con clases de semestres anteriores en donde se repite que la comunicación es bidireccional, es decir, existe un emisor del mensaje al igual que existe un receptor que al mismo tiempo es un retroalimentador. Así como menciona David Bohm (1996) “En un diálogo verdadero, ambos lados están dispuestos a cambiar". En gran parte gracias a reflexiones en materias cursadas anteriormente, considero que es acertada esta interpretación, en todo tipo de comunicación debe existir una respuesta y un feedback que nos permita cambiar y mejorar, ya sea por parte de clientes, tutores, superiores, compañeros, etc… Si no existiera una retroalimentación al momento de expresar una idea, no sería comunicación, sino mera y sencilla información dada ante un público que puede tener un opinión o una respuesta sin un espacio existente donde compartirla. 

En esta clase de introducción, hablamos también sobre el “Método Feynman”, una técnica de aprendizaje mentalmente activa diseñada para ayudar a comprender conceptos complejos a través de la simplificación y la enseñanza. Esta fue popularizada por el físico ganador del Nobel, Richard Feynman, conocido como "El Gran Explicador" por su habilidad para desglosar temas de física cuántica en términos que cualquiera pudiera entender. Mencionamos en la clase “Cuando uno enseña, dos aprenden”. Y es que, al enseñar algo, debes hacerlo de la forma más sencilla posible, de forma sintetizada y procesada para que la otra persona entienda correctamente. Este método se encuentra dentro de la actitud activa que se toma dentro del “cono del aprendizaje”, y en este se hace uso de analogías que obligan a tu cerebro a crear conexiones neuronales con conocimientos previos. Se retiene la información a largo plazo, se revela exactamente qué es lo que no sabes y se depende de la comprensión lógica.

“Todo aprendizaje está fuera de la zona de confort” (Smith, 2013) es otra de las frases que resonaron en mi cabeza durante las casi tres horas de clase. Cuando viajamos, conocemos lugares nuevos, personas nuevas, comida nueva, aprendemos cosas nuevas, y salir de nuestra zona de confort es eso, salir de un estado psicológico en el que las cosas le resultan familiares a una persona y se siente cómoda y en control de su entorno, experimentando bajos niveles de ansiedad y estrés, según Alasdair White (2009). Por ejemplo, cuando viajamos estamos en un lugar que no nos es familiar, por lo tanto, no tenemos control de este entorno desconocido y presentamos ciertos niveles de ansiedad y estrés.

Es por esto que la técnica de Ulises es ideal para aprender. En la clase entendí que esta última técnica es básicamente tomar una decisión en este momento para así estar obligado a realizar esa acción en el futuro, debido a que la decisión ya estaba tomada y no puedes retractarte. ¿Hasta qué punto necesitamos engañar a nuestra propia mente para alcanzar nuestra mejor versión? Es un claro ejemplo del poder que tiene la fuerza de voluntad sobre nosotros.

¿Cuál será mi técnica de Ulises para este semestre? Fue la pregunta de cierre de la clase, y mi respuesta es un poco sencilla pero efectiva para mí personalmente. Mi técnica de Ulises es, colocarle una fecha limite, un plazo, un horario específico a cada tarea o responsabilidad. Esto debido a que conozco muy bien mi necesidad de orden y de seguir aquel plan que en algún momento hice. ¿Es el rigor de una agenda una prisión o es, en realidad, el mapa que garantiza mi libertad frente al caos? Si organizo mis tiempos de la semana en este momento, en un par de días me sentiré obligada a seguir ese estricto orden y planeación. Organizar el hoy es el regalo más honesto que puedo entregarle a la persona que quiero ser mañana.




Referencias

Bohm, D. (1996). Sobre el diálogo. Kairós.
Smith, G. W. (2013). The Whole Day Through. Atria Books.
White, A. (2009). From Comfort Zone to Performance Management. White & MacLean Publishing.


 

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