Leer, conversar y escribir
Valeria Zambrano
Leer, conversar y escribir
Hoy 9 de febrero fue la segunda clase de Investigación Social, tenía un poco de sueño porque no logré dormir ocho horas como generalmente procuro hacer. A pesar de eso, este año me inunda una felicidad y emoción peculiar que por alguna extraña razón no había sentido en ninguno de los otros cuatro semestres de la carrera. Por esto, el sueño no fue un impedimento para prestar atención a lo que el profesor y mis compañeros decían.
Comenzó la clase. Empezamos hablando sobre la cultura del registro, esta se refiere al hábito de registrarlo todo con el fin de gestionar la información y el conocimiento correctamente para tener rigor y confiar en el proceso. Como dicen por ahí, trust the process. Según la UNESCO "Los archivos y registros son documentos creados, recibidos y mantenidos como evidencia e información por una organización o persona, en cumplimiento de obligaciones legales o en la transacción de negocios", es decir que la preservación de registros es fundamental para los derechos humanos. Esto me hizo entender que registrar todo siempre es lo mejor, sea en el contexto que sea.
"La lectura hace al hombre completo, la conversación lo hace ágil y el escribir lo hace preciso" (Bacon, 1597/2001, p. 54), fue la cita con la que continuamos la clase, esta da a entender que la lectura, la conversación y la escritura son hábitos que se complementan y son elementos clave para nuestro desarrollo y crecimiento. Además, existen otras citas que considero van muy de la mano a lo dicho anteriormente, "La habilidad de concentrarse sin distracciones es un súper poder en nuestra economía cada vez más competitiva" (Newport, 2016), y es que "El futuro pertenece a las personas que se pueden concentrar". En clase, las personas con el mayor autocontrol, es decir con mayor capacidad de concentración, son las que saben todo lo que está sucediendo y lo que se dice. Son aquellas que en ningún momento están perdidas y por ello tienen el poder de conocer toda la información dicha o expuesta. ¿Por qué, pudiendo tener un poder tan grande como el del conocimiento, lo desperdiciamos e intercambiamos por la oportunidad de deslizar el dedo por una pantalla?
Así como lo mencionó Cobos, "La multitarea es de animales". Esta frase me recuerda a algunas personas que conozco que siempre deben estar haciendo dos actividades al mismo tiempo. Cuando van a dormirse están viendo una serie, cuando están ejercitándose están viendo una serie, cuando están enviando correos están viendo una serie, cuando están conduciendo cometen la imprudencia de ver una serie o ver el celular constantemente. Y pensándolo bien, yo muchas veces cometo este mismo error de realizar más de una actividad al mismo tiempo, pero no había sido tan capaz de aceptarlo hasta este momento. Además, esta frase me recuerda a la taquipsiquia, un fenómeno psicológico que vimos en una clase de teorías de la comunicación 3, donde la percepción del tiempo se distorsiona, experimentándose como si transcurrieran inusualmente rápido o lento. Somos la generación "x2", en el contexto de las redes sociales, esta alteración temporal se ve reflejada en funciones como el botón de "x2" en plataformas como Tik Tok. Esta herramienta, que permite acelerar la reproducción de videos, se alinea con una cultura digital cada vez más marcada por la búsqueda constante de entretenimiento y estimulación instantánea. Nos hemos habituado a la inmediatez y desarrollamos una ansiedad ante la falta de resultados rápidos. La paciencia se vuelve un bien escaso en un mundo donde la gratificación instantánea es la norma. Tenemos una fuerte necesidad de ocupación, impulsada por la sensación de que el tiempo es un recurso limitado que se nos escapa. Esta urgencia se traduce en una multitarea constante. Este comportamiento nos deja ver cómo la ansiedad por optimizar cada instante y la dificultad para tolerar la inactividad pueden influir en nuestra relación con el tiempo, llevándonos a una búsqueda constante de productividad y estimulación, incluso en contextos donde la pausa y la atención serían más beneficiosas.
Por otro lado, hablamos de cómo la escritura reduce el estrés y la ansiedad. Me identifico bastante con esta premisa ya que, escribir lo que siento, ya sea a otra persona o en la aplicación de notas de mi celular, siempre me ayuda a desahogarme y soltar una carga de mis hombros. Otro ejemplo sobre esto es la situación de una persona cercana a mi, ella está pasando por un mal momento y ha estado escribiendo en nuestro chat aquellos sentimientos que necesita sacar del corazón. Yo soy la receptora de esos textos, simplemente para ayudarle a ser precisa con lo que siente y a exteriorizar de la manera correcta.
En la clase también hablamos sobre los beneficios de conversar, de cómo sirve para conectar con otros, para el desarrollo de habilidades de comunicación, para la empatía y comprensión, para el aumento de la autoestima y la reducción del estrés. Se mencionaron luego las small talk (y sinceramente, lo primero que vino a mi mente fue la canción de Niall Horan), esas conversaciones ligeras e informales sobre temas poco profundos que sirven para romper el hielo o llenar silencios incómodos. El profe nos propuso el reto de generar una small talk con alguien desconocido esta semana y yo hoy mismo generé una con la persona que me llevó a mi casa, el wheels. Aunque al pasar el tiempo dejó de ser una small talk para ser una long talk, logré cumpir el reto.
Estas famosas small talk son parecidas al elevator pitch, una técnica muy conocida en el entorno corporativo la cual conocí personalmente gracias a la materia “Expresión oral y protocolo”. Como se puede observar en la figura 1, trata sobre transmitir un mensaje muy breve, coherente y persuasivo que se utiliza para presentar un proyecto, una empresa o marca personal en el tiempo que duraría un viaje en ascensor, es decir entre 30 y 60 segundos. Busca principalmente despertar tanto el interés de la otra persona que quiera saber más del tema mencionado en el pitch. Es la muestra real de que una conversación muy corta tiene un poder extraordinario.
Hoy entiendo que escribir para ser precisos y hablar para conectar no son solo herramientas académicas, son el único antídoto real para dejar de ser “animales en multitarea” y empezar a ser dueños de nuestra propia historia.
Figura 1 Pasos para crear un Elevator Pitch
Nota. La imagen muestra la estructura recomendada para un discurso breve de presentación. Adaptado de 06 Elevator Pitch, por HubSpot, s.f. (
Referencias
Bacon, F. (2001). Ensayos. Editorial Espasa-Calpe. (Obra original publicada en 1597).
HubSpot. (s.f.). 06 Elevator Pitch [Imagen].
Newport, C. (2016). Deep Work: Rules for Focused Success in a Distracted World. Grand Central Publishing.
UNESCO (2010). Universal Declaration on Archives.
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